|

ICAM CONMEMORA LOS 25 AÑOS DE “HECHO EN BOLIVIA” CON HOMENAJE A SU CREADOR Y UN LLAMADO A FORTALECER LA PRODUCCIÓN NACIONAL

La Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM) conmemoró este lunes, 3 de agosto, el 25º aniversario de la Campaña “Hecho en Bolivia – Consume lo Nuestro – Emplea a los Nuestros”, una de las iniciativas más importantes de promoción de la producción nacional, con una ceremonia que reunió a autoridades nacionales, departamentales y municipales, representantes del empresariado boliviano y del sector productivo.

En las palabras de bienvenida, el Gerente General de ICAM, Alberto Arze, recordó que la campaña nació hace exactamente 25 años en la sede institucional de la Cámara, cuando un grupo de empresarios visionarios impulsó una iniciativa destinada a defender la producción nacional frente al creciente contrabando.

Destacó que, a pesar del paso del tiempo y de las diferentes coyunturas económicas que atravesó Bolivia, el sello “Hecho en Bolivia” logró mantenerse vigente y consolidarse como una de las campañas empresariales más importantes y de mayor data del país.

Asimismo, reconoció el aporte de los exdirigentes empresariales que participaron en su creación y agradeció a las instituciones públicas, privadas y empresas que durante estos 25 años adoptaron el sello como propio, promoviéndolo en los nueve departamentos del país como una herramienta para fortalecer el aparato productivo nacional.

Por su parte,  el Presidente de ICAM, Wildo Dolz, afirmó que el sello se ha convertido en el principal emblema de la producción formal boliviana y en una herramienta permanente para promover el consumo responsable y defender el empleo nacional.

Recordó que la campaña nació el 3 de agosto de 2001, en medio de una profunda crisis económica y del crecimiento del contrabando. “Lo que comenzó como una estrategia para defender a la industria nacional hoy es la campaña de mayor reconocimiento del país, convirtiéndose en un símbolo de confianza, identidad, competitividad y orgullo nacional”, señaló.

Dolz destacó que actualmente el sello no solo identifica productos manufacturados, sino también servicios, gastronomía, turismo, industrias creativas y emprendimientos que generan empleo formal y aportan al desarrollo económico. Asimismo, sostuvo que cada vez que un consumidor elige un producto o servicio con el sello Hecho en Bolivia, contribuye a preservar fuentes de empleo, fortalecer la economía nacional y respaldar a miles de empresas que invierten y producen en el país.

Durante su intervención, el presidente de ICAM también se refirió a la actual coyuntura económica y advirtió que el contrabando continúa siendo uno de los principales enemigos de la producción formal. Señaló que esta actividad ilícita provoca pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares anuales, afectando gravemente a las empresas que generan empleo formal y cumplen con sus obligaciones tributarias. Manifestó la necesidad de fortalecer el marco legal para combatir el contrabando organizado y reiteró el pedido de aprobar una norma que sancione con mayor severidad este delito.

De igual manera, expresó la preocupación del empresariado por los recientes bloqueos registrados en el país, señalando que sus efectos ocasionan graves daños a la economía, restringen el derecho al trabajo y afectan el abastecimiento y la actividad productiva nacional.

El momento más emotivo: el homenaje a Javier Artero

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue el homenaje póstumo a Javier Artero Pereira, impulsor del sello “Hecho en Bolivia” y Presidente de la entonces Cámara Departamental de Industria, hoy ICAM, cuando nació la campaña. El reconocimiento fue recibido por su esposa, Verónica Arze, y su hija, Rebeca Artero, quienes representaron a toda la familia.

Al recibir la distinción, su hija Rebeca Artero recordó que apenas tenía ocho años cuando su padre lanzó la iniciativa y confesó que hoy le habría gustado conversar con él desde la adultez para comprender plenamente la dimensión de aquel proyecto que transformó la forma de valorar la producción boliviana.

Con evidente emoción, afirmó que “Hecho en Bolivia nunca fue solamente una frase o una campaña publicitaria. Fue la expresión de un profundo amor por su país y de una convicción que él había construido a lo largo de su vida”.

Añadió que detrás de cada empresa existen trabajadores, familias, conocimiento, esfuerzo y confianza en Bolivia, y aseguró que el mejor homenaje a su padre consiste en mantener viva la convicción que dio origen a la campaña.

Amplio respaldo institucional

La conmemoración reflejó el amplio respaldo que ha alcanzado el sello durante estos 25 años.

Durante la ceremonia, ICAM recibió reconocimientos y distinciones de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), la Universidad Privada Boliviana (UPB), FABOCE, la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Cochabamba (AMEP), la Brigada Parlamentaria de Cochabamba, la Comisión de Política Social de la Cámara de Diputados, la Gobernación de Cochabamba, la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba, la Cámara de Diputados, la Cámara de Senadores y el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba, que otorgó a la institución la Condecoración “Orden Sol de Septiembre”, en la categoría Escudo de Oro, en reconocimiento a la creación, promoción y defensa del sello “Hecho en Bolivia”.

Al cierre del acto, ICAM reafirmó la invitación a empresas, instituciones y consumidores para seguir fortaleciendo una campaña que, después de un cuarto de siglo de vigencia ininterrumpida, se ha consolidado como uno de los mayores patrimonios del empresariado y de todos los bolivianos.

Artículos Relacionados